OCHO CLAVES PARA RECONOCER UN ALIMENTO CONTAMINADO

Ocho Claves para Reconocer un Alimento Contaminado

Es muy importante prestar atención a las señales que nos indican cuándo es momento de tirar un alimento.
En general, cuando un alimento adopta una característica que no le es propia, podemos decir que está alterado.

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Mal olor

Si un alimento huele mal, debe tirarse, aunque hay que tener presente que esto no se aplica a ciertos tipos de queso por ejemplo.
En alimentos como la carne, el pescado, los huevos o la leche, la bacteria Pseudomonas aeruginosa es la responsable del olor podrido, que suelen presentar las carnes refrigeradas. Los productos lácteos como la leche o ciertos quesos huelen mal cuando ya se han estropeado. Si, además, tienen un gusto agrio, ya no son aptos para comer.

Recubrimiento viscoso y verdoso

El alimento no está en condiciones para consumir.
Este recubrimiento, queaparece en ciertas superficies y en alimentos frescos como frutas y verduras son los biofilms. Este grupo de bacterias se adhieren a distintas superficies de forma natural, sobre todo en zonas húmedas.

Moho en la superficie del alimento

El moho es uno de los agentes causantes de deterioro de los alimentos.
En el momento en el que se aprecia el crecimiento de moho en la superficie es muy posible que las “raíces” hayan penetrado en el alimento, por tanto, significa que el alimento está seriamente afectado en su interior. En estos casos, ¿puedo consumir el producto si elimino la parte afectada? Según el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), algunos productos con moho pueden consumirse si se elimina la parte afectada (alimentos duros como quesos, peras o zanahorias). Sin embargo, en el caso de otros alimentos blandos como ciertas frutas, debe tenerse más precaución y es mejor desecharlos porque podría suponer un riesgo.

Lata abollada, oxidada o hinchada

Una lata en mal estado debe tirarse. Si la lata está inflada puede ser sinónimo de contaminación bacteriana debido a una esterilización inadecuada o a la presencia de poros; en este caso, las bacterias crecen y generan gas, que es el que infla la lata. En el caso de que la lata tenga golpes, puede ser signo de contaminación química provocada por el óxido de la lata que entra en contacto con el alimento cuando se despega el esmalte que recubre el interior de la lata.

Carne roja más oscura

El oscurecimiento de la carne suele empezar por los bordes.
Este oscurecimiento no significa que la carne esté en malas condiciones sino que se ha producido una oxidación a causa de la exposición a la luz y al oxígeno. La temperatura es fundamental para prevenir este cambio de color.

Pescado con la piel blanda

El pescado fresco tiene las escamas firmes y brillantes. Cuando éstas se separan con facilidad, significa que la piel del pescado está blanda y, por tanto, no es fresco. Además, el pescado que no es fresco tiene las branquias oscuras y de color marrón, los ojos hundidos y opacos.

Golpes en la fruta o partes blandas

Los golpes en la superficie de la fruta, tienen efectos sobre la textura y la composición. Cuando una manzana, por ejemplo, recibe un golpe, se producen cambios físicos y químicos que implica el desarrollo de microorganismos en el interior.

Huevo que flota en un vaso de agua

Significa que no está en buenas condiciones. Si, además tiene la cáscara sucia y con grietas, deberá prestarse atención. Para saber si es fresco, se puede introducir en un vaso de agua: si es fresco, se hunde; si no lo es, flota o se queda a medias, lo que indica que está alterado y en mal estado. Pero para saber realmente si un huevo está en buenas condiciones deberemos abrirlo. La clara no debe tener manchas y debe ser transparente.

¿Contaminación o deterioro?

Se trata de dos conceptos distintos que afectan a los alimentos de forma diferente.
La contaminación puede provocar intoxicación  y no muestra signos visibles. La carne contaminada, por ejemplo, no tiene olores o cambios de textura, es decir, parece fresca y en buen estado.
Las enfermedades transmitidas por alimentos provienen de la contaminación, no del proceso natural de descomposición.

El deterioro sí suele ser visible a través de los sentidos (olfato, vista o gusto). El deterioro es una consecuencía de la frescura.

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