¿Qué debería incluir tu menú? – Alérgenos alimentarios

Si tenés un negocio relacionado con el sector alimenticio o trabajas manipulando alimentos, ya sabrás de la importancia de tratar correctamente los alérgenos alimentarios y aumentar las precauciones.

Los alérgenos alimentarios son compuestos que pueden encontrarse en los alimentos que consumimos y pueden ocasionar problemas de salud en las personas sensibles a ellos. Consumir accidentalmente alimentos que contengan estos compuestos puede acarrear alergias e intolerancias con distinta gravedad.

Los síntomas de las alergias a los alimentos aparecen generalmente a los pocos minutos o dentro de las dos horas desde que una persona ha ingerido alimentos a los cuales es alérgica. Entre las reacciones alérgicas se encuentran las siguientes:

  • Urticarias
  • Piel colorada o sarpullido
  • Sensación de hormigueo o comezón en la boca
  • Inflamación de la cara, lengua o labios
  • Vómitos o diarrea
  • Calambres abdominales
  • Tos o silbidos al respirar
  • Mareo o aturdimiento
  • Inflamación de la garganta y cuerdas vocales
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de conciencia

Por eso, es fundamental que en la carta o menú de tu restaurante o casa de comidas, la información sobre los alérgenos alimentarios sea clara y sencilla para que el público general comprenda qué es lo que contiene cada plato. El conocimiento de los ingredientes y sustancias que componen los alimentos hace que los consumidores puedan escoger la opción que prefieran.

Según las “Directrices para el rotulado de alérgenos y sustancias capaces de producir reacciones adversas en individuos susceptibles de productos alimenticios envasados” del Ministerio de Salud de la Nación, si bien existe un gran número de alimentos con potencial alergénico, sólo ocho son los que provocan aproximadamente el 90% de las reacciones, y son:

  • LECHE (Ejemplos: Leche fluida, en polvo, entera, descremada, deslactosada, etc.)
  • HUEVO (Ejemplos: Huevo entero, fresco , en polvo deshidratado,  pasteurizado)
  • PESCADO (Pescado fresco, curado, ahumado, enlatado, en conservas)
  • CRUSTÁCEOS (Se incluyen todas las especies de crustáceos. Ejemplos: langostinos, camarones, centolla, langosta, etc.)
  • MANÍ (Ejemplos: maní entero, partido, salado, frito, tostado, manteca o mantequilla de maní, pasta de maní, etc.)
  • SOJA (Ejemplos: porotos enteros, brotes, etc.)
  • TACC – TRIGO, AVENA, CEBADA, CENTENO
  • FRUTAS SECAS (Ejemplos: harina de almendra, de nuez (u otras frutas secas), aceite de almendra, de nuez, etc.)

La ley exige que las etiquetas de los alimentos identifiquen los nombres de las fuentes alimentarias de todos los principales alérgenos alimentarios que se utilizaron para fabricar el producto. Este requisito se cumple si el nombre común de un ingrediente (por ejemplo, suero de leche), que es uno de los principales alérgenos alimentarios, identifica el nombre de la fuente del alérgeno (por ejemplo, leche).           

En Raíz Consultora de Alimentos podemos capacitar y elaborar guías o manuales para todos los que estén en contacto con alimentos, en cualquier entorno de producción o eslabones de la cadena alimentaria, acerca del manejo y gestión de alérgenos para evitar que se contamine un alimento, tanto desde de materias primas hasta el transporte del alimento. ¡Consultanos!

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