PROFESIONALIZACIÓN DE EMPRESAS FAMILIARES

Según datos oficiales, se estima que en la Argentina hay 856.300 empresas, 83% de las cuales son microempresas; 16,8%, pymes, y solo 0,2% grandes compañías. Las pequeñas y medianas compañías concentran el 66% de la fuerza de trabajo.

Una empresa familiar se podría definir como aquella controlada y gestionada por los miembros de una o varias familias, con el objetivo de darle continuidad a la compañía para las siguientes generaciones familiares. Y aún se dé el caso en que la familia propietaria no ostente el control de la empresa, sí es notable la influencia que ésta tiene en la toma de decisiones.

Cuando la empresa crece y la familia madura, la complejidad del manejo del negocio se incrementa junto con la necesidad de ordenar su estructura. Profesionalizar la empresa familiar es anteponer a los conceptos básicos de dirección personalista, un modelo de toma de decisiones y gestión de la organización basado en criterios económicos y empresariales. Es decir, pasar de un modelo de toma de decisiones más intuitivo a uno donde sea predominante la analítica y los datos. La profesionalización no tiene nada que ver con que las personas que la dirigen sean miembros de la familia o no, sino con el cómo se dirige una empresa.

La profesionalización de una empresa es la transformación de la empresa en muchos aspectos. En todos los casos dependerá del tamaño, complejidad y necesidad de la compañía, pero algunos de los factores claves para hacer esta transformación son:

  • Definir la estrategia de la empresa a medio y largo plazo;
  • Estructurar la jerarquía de la organización donde queden bien definidas las responsabilidades;
  • Tomar decisiones basadas en información analítica, no en intuiciones. Si bien en determinados momentos se deberán tomar decisiones intuitivas, estás se basarán en un análisis previo de riesgos, a diferencia de las decisiones intuitivas tomadas sin un previo análisis.
  • Informatizar la organización, establecer controles, estructurar la información para que sea consistente, fiable y, sobre todo, en el momento oportuno para una correcta toma de decisiones. En una organización en la que exista una adecuada profesionalización, la información para la toma de decisiones estará en la empresa y no en la persona que controla el negocio.

Aspectos como tecnología, rapidez en la entrega, respuesta inmediata a los requerimientos o reclamos, así como una política de responsabilidad y cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales son demandas cada vez más frecuentes por parte de los clientes. Las empresas familiares tienen sus propias maneras de hacer las cosas, y un conocimiento y cercanía particular que no poseen sus competidores. Además, el compromiso que surge en las empresas familiares se suele transmitir en forma permanente a los clientes bajo la forma de una atención más cordial, esmerada y un mejor servicio en general.

La importancia de la empresa familiar en el desarrollo económico de un país es un hecho indiscutible. Contar con una correcta profesionalización, un mejoramiento en los procesos productivos, una certera certificación de los productos y la calidad con la que se elaboran puede marcar la diferencia. El rol de la tecnología es y debe ser siempre hacer más competitiva a la empresa a través de la eficiencia en la gestión. Esto aplica a todas las áreas: un software de tipo ERP simplifica procedimientos administrativos y contables, colabora en la planificación y previsión. Una plataforma eCommerce, por su parte, nos abre nuevas posibilidades de comercializar nuestros productos, llegando a personas que son inaccesibles por otras vías y acompañando a nuestros clientes de manera cercana para estar siempre presentes como marca al momento de la decisión de compra. Un CRM nos permite relacionarnos más inteligentemente con nuestros prospectos y clientes y un software para la gestión de recursos humanos nos impulsa a crear relaciones más genuinas con nuestros colaboradores. Asimismo hay infinidad de herramientas para la cadena de suministro y la producción propiamente dicha, por lo que la elección de tecnologías específicas y adecuadas es parte fundamental de la transformación, para que su incorporación sea eficiente y constituya el medio para lograr algo más.

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